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Max Avila

Miércoles 10 de enero de 2018

* El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016.

¿Cómo se resolverá la falta de financiamiento para los partidos en Tamaulipas?. Es una interrogante que parece no encontrar respuesta clara aun cuando discretas opiniones en el congreso señalen que habrá una partida especial que solucione este problema que toma perfiles escandalosos por lo que significa para el presente y futuro del estado.

El caso debe ser angustiante para las dirigencias locales pero no para quienes a nivel nacional encabezan los respectivos organismos considerando que los de allá (no los de acá), enfrentan asuntos de mayor trascendencia como la situación que guardarán, ante el irreversible cambio de la república que se avecina.

Lo cierto es que los partidos en el estado siguen a la deriva después del increíble acuerdo legislativo que literalmente lo condena a bajar la cortina por falta de presupuesto. (Salvo que sus próceres decidan “rascarse con sus propias uñas”, algo a lo que dicho acá entre nos, no están acostumbrados).

En resumen: si este asunto no fuera trágico, sería cómico.

                                               VOZ DE DIOS

Alejandro Solalinde es un cura mexicano defensor de los derechos humanos quién ha sido reconocido incluso por la ONU. Por supuesto pertenece al sector progresista de la iglesia católica y está identificado como luchador incansable a favor de la justicia, sobre todo cuando es negada a los pobres.

La voz del señalado activista es respetada en los escenarios y tribunas más importantes, de ahí que su opinión sea válida ahora más que nunca en nuestro país.

Solalinde ha dicho que las próximas elecciones significan la última oportunidad para evitar una rebelión popular considerando que el hartazgo mayoritario llegó al límite y por lo tanto no soportaría un engaño más. Desde luego se refiere a que el proceso sea fraudulento convirtiéndose automáticamente en incitación a la violencia que podría alcanzar niveles no imaginados.

El cura sabe porque lo dice sin duda y con todo que parezca exagerado habrá que ponerle atención ahora que el sistema tradicional agoniza en medio de durísimas evidencias y acusaciones irrefutables.

Y es que ya no existe forma de simular lo que sucede hacia el interior de un poder cuya moral no es garantía de honorabilidad. (Si es que alguna vez lo fue). Simplemente se perdió la confianza debido a los excesos de quienes institucionalizaron la ambición y voracidad personal y de grupo como forma de gobierno.

El sistema de partidos llevó al extremo la degradación política donde el patrimonio social quedó expuesto al saqueo y la impunidad durante décadas con efectos electorales inevitables.

¿Una rebelión social si es que se concreta el fraude electoral?. La respuesta no está lejana si sabemos de barruntos registrados como respuesta a los aumentos indiscriminados (y criminales) de energéticos y la canasta básica, de tanto impacto que alarmaron no solo al supremo gobierno sino también a los consentidos grupos empresariales obligando se paso a que la autoridades gringas encendieran los focos rojos preocupadas por lo que sucede en nuestro país.

¿Acaso la reciente adquisición de material bélico por parte de México tiene que ver con la inquietud social que se vive por estos andurriales?. A lo mejor, es probable, tal vez, igual y sí…uno nunca sabe.

Los saqueos a tiendas no fueron aislados como pretendió presentarlos la prensa oficial sino una reacción natural y en varias entidades a la vez de quienes se sienten impotentes para detener el alto costo de la sobrevivencia familiar.

Si bien existen organizaciones que por distintos motivos manifiestan su inconformidad a lo largo y ancho del país, ¿por qué dudar que la indignación y el hartazgo puedan ser factores de un movimiento que sacuda a la república con el detonante último que podría ser el fraude electoral?.

Tal vez el cura Solalinde tenga razón. Ojalá y el supremo gobierno comprenda a tiempo la sabiduría de la frase “la voz del pueblo es la voz de Dios” para evitar lo que nadie deseamos.

SUCEDE QUE

Oiga, que el nocaut financiero del congreso a los partidos podría tratarse de una venganza después de los hechos donde el INE se vio obligado a intervenir por presuntas irregularidades en el IETAM. “Pos a lo mejor”, como dijo aquel…Por otra parte y ya en serio, ¿a poco se atrevería Arturo Solo a buscar la alcaldía victorense cuando parece ir a contraflujo de su propio destino?. Suena a masoquismo, nada más imagine.

Y hasta la próxima.

 

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